Reseña


URU - Revista de Comunicación y Cultura, No. 13
(Enero - Junio 2026), 210-212. e-ISSN: 2631-2514


The Routledge Handbook of Political Communication in Ibero-America


Andreu Casero-Ripollés y Paulo Carlos López-López (eds.) Londres: Routledge, 2024


DOI: https://doi.org/10.32719/26312514.2026.13.13





Juan Arturo Mila-Maldonado ORCID

Universidade de Santiago de Compostela





En este libro en forma de handbook de una de las mejores editoriales del mundo, los profesores Andreu Casero-Ripollés y Paulo Carlos López-López presentan una recopilación de investigaciones que exploran la relación entre la comunicación y la política en contextos locales y regionales de Iberoamérica. En sus 516 páginas, consta de un total de 29 capítulos, divididos en nueve subtemáticas. El énfasis de los aportes de los más de setenta autores está puesto en el comportamiento de la esfera pública, especialmente la digital, cuyo mayor proceso de cambio se hizo presente en el marco de la pandemia del COVID-19, en la que jugó un rol clave para la difusión de los avances de la investigación, gestión y contención de sus consecuencias.

En este contexto, se incrementaron significativamente el alcance y el tiempo de uso de las plataformas digitales para informarse (aún con los claros escenarios de desinformación y noticias falsas a los que se vieron expuestos los usuarios), socializar, trabajar y otras cuestiones que formaron parte de la cotidianidad. Por ello, si partimos de las implicaciones de la transformación de la vida cotidiana que implica la existencia imprescindible de una dimensión virtual, estos aportes permiten la apertura de nuevas líneas de investigación y promueven la interlocución de propuestas teóricas y metodológicas del ayer y actuales en la esfera de la comunicación política.

Así, en la parte I, se aportan visiones generales del rol de la comunicación política en América Latina, para realizar una exploración del comportamiento de sus sistemas de medios, cuestión explorada en profundidad en el contexto europeo en las últimas décadas por Daniel Hallin, uno de los autores de este segmento. En este caso, la volatilidad y la dificultad de construir categorías que engloben a los países de esta región por "bloques" otorga una riqueza singular en lo que respecta a las posibilidades del papel de las agendas (además de los medios) de actores, instituciones y líderes políticos de la región. Además, en este apartado colaboran autores como Natalia Aruguete y Esteban Zunino, que revisan los estudios de agenda setting en Latinoamérica y la península ibérica.

En la parte II, el libro explora tres temáticas clave para entender en algunos escenarios el comportamiento de la comunicación política: la polarización, el populismo y los discursos de odio. Este apartado contribuye con elementos clave para entender la -a menudo inherente- relación entre: 1. la polarización con el surgimiento de liderazgos populistas (que incluye discursos radicales); 2. cómo estos procesos participan directa o indirectamente en la construcción y/o difusión de noticias falsas; y, en consecuencia, 3. el alcance de la desinformación en los usuarios de las plataformas digitales.

Así, sin dejar de lado el hilo conductor que se presenta entre un bloque y otro en el libro recopilatorio, la parte III indaga de forma general los marcos de participación política, activismo y movimientos sociales. Sus cuatro investigaciones coinciden en que la esfera pública digital provee nuevas posibilidades reivindicativas (tal y como concibe el autor Sebastián Valenzuela a los nuevos públicos) y aumenta el alcance de esas nuevas voces que lideran demandas sociales de diversa índole.

En otro orden, la parte IV explora la transición inherente de los procesos de comunicación política de lo análogo al plano digital, profundizando en las herramientas de inteligencia artificial. Además, se rastrea el funcionamiento de las distintas comunidades digitales en escenarios democráticos de la región y el rol y el potencial de los memes en la construcción de marcos de sentido e imaginarios políticos, sociales y culturales.

Con un poco más de especificidad, la parte V rastrea el desempeño de procesos electorales (tanto en campañas como en el ejercicio del sufragio) en Iberoamérica. Como -elemento coincidente en las cuatro investigaciones de este bloque, se encuentra que las plataformas digitales dotan de importantes potencialidades y herramientas a los usuarios al momento de alinearse con un liderazgo u otros. Además, la existencia de estos espacios promueve la retroalimentación y el debate continuos. No obstante, los usuarios también están expuestos a las noticias falsas y a la desinformación, lo que se ve potenciado por la inexistencia de un marco general para la filtración y el chequeo de la veracidad de la información, constante debate de las fronteras entre la libertad de expresión y la censura.

La parte VI revisa un par de estudios aplicados a América Latina que utilizan variables clave de la comunicación política. Por una parte, se examina el rol de CIESPAL en los estudios de la comunicación y la política durante las dos últimas décadas. Por otra parte, se resalta el alcance del Latinobarómetro (cuya directora fundadora es Marta Lagos, la autora del capítulo dedicado a este avanzado instrumento), un estudio amplio, basado en una encuesta, que analiza varios aspectos de la opinión pública en América Latina; entre los más importantes están: 1. la democracia y confianza en las instituciones; 2. la economía y percepción del bienestar; 3. los derechos y libertades; y 4. la participación política de la ciudadanía.

Ahora, los últimos cuatro segmentos compilan estudios de comunicación política agrupando bloques de países con base en criterios geográficos. En este orden, la parte VII presenta el comportamiento de la comunicación política (en algunos casos de forma aplicada a los medios digitales y/o redes sociales) en países de América del Sur (destacan aquí Brasil, Argentina, Perú, Chile, Ecuador y Uruguay). A través de la interlocución de estas obras, es posible generar nociones de la disciplina de la comunicación política en las naciones sudamericanas (más allá de sus diferencias y semejanzas).

La parte VIII sondea a México y países de las regiones del Caribe y Centroamérica. En este segmento se exploran, por una parte, las características del populismo en el plano digital en Guatemala, Honduras, El Salvador y Costa Rica; y, por otra, se indaga en los escenarios de México, Cuba, Venezuela, El Salvador y Colombia. En estos países, aun con evidentes diferencias en lo que respecta a sistemas políticos y legislaciones, se ha ido presenciando el surgimiento de discursos populistas, escenarios de polarización y prácticas que distan del statu quo local.

Por último, en la parte IX se investigan aspectos de la comunicación política de forma aplicada a España y Portugal (como península ibérica). Además de estudiar el recorrido de las campañas digitales en España durante los últimos treinta años, se revisan los procesos de adaptación de líderes y partidos políticos de Portugal al plano digital durante los últimos veinte. Como tercer aporte de este bloque, en una investigación aplicada a ambos Estados, se profundiza en el comportamiento de los partidos populistas de derechas (Vox para España y Chega! para Portugal) en el plano digital y se sustenta la hipótesis (a su vez un desafío para las democracias, en lo que a su tratamiento respecta) de una relación "inseparable" entre populismo, desinformación y redes sociales.

En conclusión, este tipo de obras suponen un aporte clave para entender aspectos de las sociedades iberoamericanas, en este caso, tomando a la comunicación política como elemento transversal e inherente al desarrollo de la vida cotidiana en sus distintos niveles. Resulta fundamental comprender estos fenómenos a nivel micro (individualmente en cada país), meso (comparando países con relaciones históricas y proximidad geográfica) y macro (tomando en cuenta como regiones a América Latina y la península ibérica). Libros como el aquí reseñado propician la continuación de este debate y dan apertura a la construcción de nuevas líneas de investigación. Sin duda, se trata de la obra más completa del siglo XXI para el estudio de la comunicación política en Iberoamérica desde la comunicación, la ciencia política o la sociología.