Dossier
URU - Revista de Comunicación y Cultura, No.
13
(Enero - Junio 2026), 9-27. e-ISSN: 2631-2514
DOI: 10.32719/26312514.2026.13.2
Recepción: 28/02/2025,
revisión: 28/08/2025,,
aceptación: 24/10/2025, publicación: 09/01/2026.
Universidad Central del Ecuador
Quito, Ecuador acbenavides@uce.edu.ec
Universidad de Investigación e Innovación de México
Cuernavaca, México sachacristo@gmail.com
Perelman School of Medicine and Department of Anthropology, University of
Pennsylvania
Philadelphia, Pennsylvania, U.S. Nicholas.Simpson@pennmedicine.upenn.edu
Peter O’Donnell Jr. School of Public Health, University of Texas Southwestern
Dallas, Texas, U.S. Carolyn.Smith-Morris@UTSouthwestern.edu
RESUMEN
El movimiento indígena ecuatoriano ha desempeñado un papel central en la esfera política del último siglo. Su principal demanda gira alrededor de la construcción del Estado plurinacional, y para ello utiliza diferentes plataformas de visibilización, repertorios de acción colectiva y propaganda política difundida por medios de comunicación propios. Desde 2009, un nuevo marco normativo abrió camino a la asignación de frecuencias de radio y televisión para pueblos, nacionalidades y organizaciones indígenas. Los medios indígenas, además de construir audiencias participativas y consumidoras de noticias, difunden representaciones artísticas de las nacionalidades y se constituyen en voceros legítimos mientras reafirman valores comunitarios, identitarios y organizativos. La investigación que presentamos estudia el caso de Radio La Voz, de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana, como mediadora del compromiso comunal. En su fase piloto se identificaron y analizaron las audiencias a través de una encuesta aplicada en la comunidad Unión Base (provincia de Pastaza), donde tiene su sede la radio; también se realizaron entrevistas a sus actores. Los principales resultados explican la relación de las audiencias de La Voz con los contenidos, la parrilla de programación, el nivel de participación de doble vía y el rol social del medio en la vida comunitaria de la organización.
Palabras clave: Consumo de medios, Medios comunitarios, Radio indígena, Audiencias participativas.
ABSTRACT
The Ecuadorian indigenous movement has played a central role in the political sphere of the last century, its main demand revolves around the construction of a plurinational state, and for this purpose it uses different platforms for visibility, collective action repertoires and political advocacy disseminated by its own media. Since 2009, a new regulatory framework opened the way for the allocation of radio and television frequencies for indigenous peoples, nationalities and organizations, the indigenous media, in addition to building participatory audiences and news consumers, broadcast artistic representations of nationalities, and become legitimate spokespersons while reaffirming community, identity and organizational values. The research presented here studies the case of Radio La Voz de la Confederación de las Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana as a mediator of communal commitment. In its pilot phase, it identified and analyzed the audiences through a survey applied in the Unión Base Community located in the Province of Pastaza, where the radio station is based, as well as interviews with its actors. The main results explain the relationship of La Voz’s audiences with the contents, programming grid, level of two-way participation, and the social role of the media in the community life of the organization.
Keywords: Media consumption, Community media, Indigenous radio, Participatory audiences.
Las expectativas y demandas de los pueblos indígenas en Ecuador están estrechamente relacionadas con la búsqueda de autonomía política, jurídica y social, representadas en la propuesta de plurinacionalidad (Cordero 2019; Madrid 2019; Lalander y Lembke 2020; Cartuche 2021). Esta suerte de proyecto de soberanía y autogobierno se construye a partir de la preservación de prácticas comunitarias originarias, fortalecimiento organizativo y defensa del territorio.
En la búsqueda de autonomía social, las organizaciones del movimiento indígena impulsaron distintos proyectos de desarrollo con valores comunitarios que refuerzan su identidad originaria (Martínez 2002; Bretón 2005; Delgado 2015). La necesidad de auto-rrepresentarse como una forma de superación de la ventriloquía (Guerrero 2010) fue un factor determinante a la hora de construir medios de comunicación propios (Barragán y Garzón 2016; Toro, Mullo e Hinojosa 2019; Villalva, Romero y Villagómez 2021). Con la aprobación de la Ley Orgánica de Comunicación -LOC- (EC 2013) se reconoció jurídicamente a estos medios, evidenciando un avance en la democratización de la comunicación (García y Ávila 2016; Chela 2021).
Como resultado del cambio normativo, entre 2009 y 2015 se adjudicaron radios comunitarias a trece nacionalidades indígenas de Ecuador. En el caso de la Amazonía ecuatoriana, tras varios años de funcionamiento, solo dos medios obtuvieron la concesión definitiva de la frecuencia -Radio Jatari Kichwa, en Arajuno (provincia de Pastaza), y Radio Ñukanchik Muskuy, en Loreto (Orellana)- y se mantienen al aire hasta la actualidad con sostenibilidad administrativa y financiera (Muniz y Tapia 2021).
En la Amazonía, las radios atravesaron procesos de cierre y reorganización de sus emisiones, debido -entre otros motivos- a una débil capacidad de gestión de sus dirigencias (Muniz y Tapia 2021). Además, existe intermitencia y falta de continuidad en el apoyo estatal para su sostenibilidad a mediano y largo plazo. Las sucesivas crisis de gobernabilidad de las autoridades locales y nacionales influyen en la falta de mecanismos específicos para la aplicación de las políticas públicas. Al respecto, Gumucio (2005), Segura (2015) y Villagra y Traversaro (2019) explican la desigualdad estructural que frena a los grupos de base (por ejemplo, los pueblos indígenas), así como la barrera comunicacional, que se acrecienta en lo institucional, la producción temática y estética, y la inserción social y territorial. Estas dimensiones están estrechamente relacionadas: ninguna es posible sin la otra.
En 2019, una reforma a la LOC incorporó políticas de acción afirmativa en beneficio de los medios comunitarios: "[P]referencias para adquisición de equipos, exoneración en pago de servicios básicos, obligatoriedad de pautaje radial desde la empresa pública y privada, y principalmente, la redistribución del espectro radioeléctrico con un 34 % de frecuencias para medios comunitarios" (Tapia et al. 2024, 199). Estas condiciones se consideran entre las más avanzadas dentro del marco normativo de la comunicación vigente en la región (Ulloa 2022).
Así también, se convocó a un concurso público para la concesión de frecuencias a medios comunitarios. En 2020, a Radio La Voz de la CONFENIAE (Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana) se le adjudicó una frecuencia por quince años; de esta forma, se benefició a las once nacionalidades amazónicas, a veintitrés organizaciones filiales y a más de 1500 comunidades de base de la CONFENIAE. En la actualidad, cuenta con programación regular, sostenibilidad administrativo-financiera y una red de alianzas colaborativas radiales con otros medios de comunicación populares, públicos y privados del país.
Este artículo presenta los primeros hallazgos del proyecto "Examining Indigenous Radio as Mediator of Communal Engagement, Ecuadorian Central Amazon", realizado entre el University of Texas Southwestern Medical Center, la O'Donnell School of Public Health (EE. UU.) y Radio La Voz de la CONFENIAE (Ecuador). La investigación, iniciada en 2023 y con fecha de término en 2026, explora el papel de Radio La Voz en relación con la preservación y difusión de los valores comunales en cinco comunidades diferentes de la Amazonía ecuatoriana. Su objetivo general es comprender si (y cómo) la radio indígena media el compromiso y la movilización comunal y, de ser así, si ese proceso apoya, daña o altera críticamente las formas existentes de participación comunitaria en las comunidades estudiadas.
El estudio emplea un método mixto. Primero, recopila indicadores empíricos cualitativos (entrevistas) y cuantitativos (panel prospectivo) para evaluar sistemáticamente el carácter y la fuerza de los valores comunalistas participantes en general y con respecto a la programación de Radio La Voz. Segundo, utiliza métodos participativos (consejo asesor) y sistemáticos de análisis de contenido para documentar y evaluar una muestra de programación de radio y mensajes sobre factores relacionados con el comunalismo. Finalmente, sobre el conjunto de datos diversos, se estima la relación, si la hay, de la programación de La Voz con el compromiso de los comuneros. En su fase piloto, realizada en 2022, se identificaron y analizaron las audiencias de la radio a través de una encuesta aplicada en la comunidad Unión Base, sede del medio de comunicación, donde se esbozó el rol de las audiencias de la Radio La Voz y su relación con los contenidos, la parrilla de programación, el nivel de participación de doble vía y el rol social del medio en la vida comunitaria de la organización.
La Voz es un medio de comunicación comunitario e indígena que tiene como objetivo declarado visibilizar e informar las realidades del territorio amazónico, así como amplificar las voces de los pueblos indígenas en la defensa de sus derechos, para convertirse en un instrumento de lucha y resistencia (Tapia, Smith-Morris y Benavides 2023). El proyecto nació en 1983 "con la emisión de un programa de locutores indígenas denominado 'La hora de la voz amazónica', que transmitía a través de un medio privado, Radio Mía 99.9 FM" (Tapia et al. 2024, 203).
En mayo de 2019 arrancó la radio online 1 y en agosto de 2020 ganaron el Concurso Público Nacional de Frecuencias de la Agencia de Regulación de las Telecomunicaciones. En marzo del siguiente año se firmó el título habilitante de concesión de la frecuencia 99.1 FM, en septiembre se inauguró oficialmente el medio comunitario, y el 12 de octubre de 2021 transmitió por primera vez desde la comunidad Unión Base, ubicada en la provincia de Pastaza. 2 Su cobertura alcanza a cuatro provincias amazónicas (Pastaza, Napo, Morona Santiago y Orellana) y una de la región andina (Tungurahua).
La radio forma parte de una propuesta de comunicación indígena para evidenciar las carencias y los problemas relacionados con el desconocimiento, la falta de comunicación, el aislamiento, la crisis estructural en las instituciones de salud y educación, y la visibilización y revalorización de identidades, lenguas, costumbres, saberes y diferentes formas de gestión y organización social (Coordinadora de Medios Comunitarios Populares y Educativos del Ecuador [CORAPE] y CONFENIAE 2021). Un momento relevante ocurrió durante la pandemia por el COVID-19, cuando las radios comunitarias fueron vitales para que las actividades educativas se mantuvieran de forma regular (Grijalva y Delgado 2021).
La Voz promueve procesos de decisión colectiva de las organizaciones de la CONFENIAE; visibiliza casos de vulneración de derechos desde una perspectiva crítica, de-colonial, insurgente y contrahegemónica; impulsa programas en diferentes idiomas de los pueblos y nacionalidades indígenas; se constituye en una herramienta útil de resistencia frente a la ampliación de la frontera extractiva en la Amazonía, y posiciona la lucha por la autodeterminación y el poder popular en los territorios. Por tanto, forma parte de una triangulación entre la organización comunitaria, la sociedad civil y medios de comunicación propios, que permiten a las organizaciones enfrentar el cerco mediático (Sierra y Sola-Morales 2020; Luna 2021; Casado y Segura 2023) impuesto por las agendas del poder y los medios privados.
Los medios comunitarios surgen como respuesta a la carencia de espacios políticos, sociales o culturales en el campo popular. Representan sin duda el inicio de un proceso de democratización de la comunicación en que los sectores organizados de América Latina disputaron el acceso a medios de comunicación. Radio Sutatenza, de Colombia (1947), y Radio La Voz del Minero (1949), del Sindicato de los Trabajadores Mineros de Oruro, en Bolivia (Herrera y Ramos 2013; Antolínez y Mora 2021), son radios pioneras de un proceso en que los trabajadores se convirtieron, sin saberlo, en promotores de la comunicación comunitaria. Apenas una década después se publicaron las primeras discusiones académicas (Beltrán 2006) que evidenciaron los problemas de la información y la concentración de los medios de comunicación.
Al momento existe un debate inacabado (Fasano y Roquel 2016; Navarro y Rodríguez 2018) acerca de las líneas conceptuales que piensan el quehacer de los medios comunitarios. Un enfoque que nos interesa propone ampliar la discusión sobre la relación entre medios comunitarios y organizaciones sociales. Por ejemplo, Dávila y Molina (2019) plantean que la comunicación comunitaria conforma el sustrato político-cultural de los movimientos sociales y abre camino desde la sociedad civil para enfrentar al monopolio de las industrias de la información. "[P]artimos de la convicción de que en nuestra sociedad hay una enorme cantidad de organizaciones y movimientos sociales que están pugnando por hacerse ver y escuchar" (Mata 2009, 22). Así, la participación constituye el eje central sobre el que se asienta la comunicación comunitaria, "la necesidad de iniciativas de comunicación participativa donde la comunidad tenga los medios para expresar lo que piensa sobre sus problemas, sobre su presente y sobre su futuro" (Gumucio 2001, 35).
Para Mata (2009, 23), la comunicación comunitaria se autorrepresenta en proyectos concretos y dos tipos de horizontes: el primero, respecto a "una cantidad de experiencias y de prácticas de comunicación que se caracterizan a sí mismas como orientadas a fortalecer ciertos lazos comunitarios", y otro planteado como meta o desafío, más allá de lo que sucede estrictamente en la comunidad, relacionado en cambio con algo que los excede pero les otorga sentido y proyección (Navarro y Rodríguez 2018, 58).
La comunicación comunitaria es vigorosa porque marcha desde una perspectiva popular y no monopoliza la palabra: opera como un "instrumento imprescindible para la organización popular", pues potencia el movimiento de la comunidad (Kaplún 1985, 76). "En el caso de pueblos y nacionalidades indígenas, el territorio, historia, tradiciones culturales y demandas políticas constituyen elementos que refuerzan su identidad" (Tapia et al. 2024, 217).
Es necesario ubicar a la comunicación comunitaria en un territorio específico -como lugar de derechos y de su reconocimiento- para que sea facilitadora y edificadora de ese espacio colectivo (Uranga, en Navarro y Rodríguez 2018, 59-60) donde se construyen las demandas de las organizaciones. En las comunidades se puede incluso recoger información que permita reconstruir memoria colectiva (Tapia et al. 2024, 216), además de ser espacios de integración de diferentes grupos con visiones similares del mundo.
De este modo, la comunicación comunitaria se transforma en comunicación para el cambio social como un proceso vivo, que no es fácil de sistematizar con definiciones académicas (Gumucio 2011), aunque sí a partir de la presencia de características o condiciones concretas que parecen indispensables, y que "están presentes en los procesos de comunicación para el cambio social: participación comunitaria y apropiación, lengua y pertinencia cultural, generación de contenidos locales, uso de tecnología apropiada y convergencias y redes" (Martínez Roa, Guzmán y Lara 2023, 336).
De forma particular, en los territorios indígenas, la comunicación comunitaria no se reduce a un espacio para narrar las experiencias o prácticas comunitarias y participativas; es la expresión de una visión que canaliza las demandas y las propuestas de los pueblos indígenas. Es una comunicación insurgente ante la exclusión, la discriminación, el exterminio del "indígena" como sujeto histórico y la lucha por constituir sus expresiones simbólicas y su identidad sociocultural (Agurto y Mescco 2012).
La cosmovisión indígena tiene un poder integrador: los elementos de la naturaleza (incluido el ser humano) se hallan en relación permanente. Por tanto, "la comunicación tiene como fundamento una ética y una espiritualidad en la que los contenidos, los sentimientos y los valores son esenciales" (Caucus Indígena de Sur, Centroamérica y México 2003).
A través de la comunicación, los pueblos indígenas depositan el conocimiento, la experimentación, experiencias colectivas, sabidurías ancestrales y comportamientos resilientes en que la naturaleza, la cultura milenaria y la lengua son puentes que bregan con las distancias generacionales ("Conclusiones del 5.° Taller Internacional de Comunicación Indígena" 2009).
El estudio se realizó en la comunidad Unión Base, de la provincia de Pastaza, en la Amazonía ecuatoriana, región que posee la mayor biodiversidad y etnodiversidad debido a la presencia de siete nacionalidades indígenas (Cartay y Chaparro 2020). Pastaza es la provincia más grande de Ecuador, con 29 641,37 km2, y tiene una población de 91 123 habitantes (45 545 hombres y 45 577 mujeres), con una edad media de 28 años (EC Instituto Nacional de Estadística y Censos [INEC] 2022).
Por su ubicación geográfica, existen dicotomías y disputas derivadas de proyectos geopolíticos orientados a la ampliación de la frontera agrícola y la apropiación de los recursos naturales. Frente a ese escenario, la provincia se constituye en el centro político de la región, que posee además una larga historia de movilización social, pues varios eventos de protesta se produjeron en ese territorio. Desde sus organizaciones se promueven alternativas al modelo de desarrollo dominante (Rodrigues 2020), algunas de las cuales alcanzaron victorias jurídicas, como los casos Piatua (Hidalgo 2021), Waorani (Scazza y Nenquimo 2021) y Sarayaku (Rodrigues 2020).
Las nacionalidades indígenas que se asientan en la cuenca amazónica no tienen acceso a conectividad, infraestructura ni herramientas para acceder a información culturalmente adecuada y formar parte de la sociedad de la información en igualdad y justicia, lo que en el fondo significa exclusión estructural. Más allá del acceso a infraestructura y tecnología, en los mensajes de los medios privados predomina el dominio de voces y contenidos no siempre acordes con la realidad local (CORAPE y CONFENIAE 2021).
A pesar de la creciente digitalización, la radio comunitaria aún es un mecanismo efectivo e importante en lugares donde la brecha digital y la inequidad social se mantienen. Las tecnologías de información y herramientas como internet o la televisión son poco frecuentes frente a otras herramientas históricas de comunicación, como las radios de frecuencia modulada y de onda corta, muy usadas todavía, especialmente en las zonas de difícil acceso fluvial y aéreo al interior de la selva amazónica.
Los estudios de audiencias incluyen cada vez más diseños de investigación con métodos mixtos (Morales 2020; Bellotti 2023), sobre todo después de la irrupción de la comunicación 2.0 e internet en la transición de las plataformas tradicionales al campo digital. Esta investigación examina las audiencias de Radio La Voz mediante un análisis mixto exploratorio y secuencial, a partir de un estudio de opinión basado en 92 encuestas aplicadas en la comunidad Unión Base y en la revisión de la parrilla de programación. Se realizó un proceso de consentimiento previo, libre e informado en dos niveles: uno a nivel comunitario antes del estudio, y uno individual por cada encuestado.
Con la encuesta buscamos capturar los patrones y la frecuencia de escucha. Los estudios de audiencias (Lozano y Frankenberg 2008; Morales 2020; Quintas y González 2021) siguen siendo instrumentos útiles para determinar el estado actual del comportamiento de las radioescuchas, pero no asimilan a mediano o largo plazo los cambios en la sociedad, ni permiten detectar cambios significativos y masivos en las sociedades rurales (Cadena et al. 2017). El cuestionario utilizado contiene tres grupos de preguntas: las primeras diez recogen datos sociodemográficos; las segundas once recogen datos sobre prácticas de escucha usando los recursos del sitio web The Listening Practice (LP); y el tercer grupo (doce preguntas cerradas y una abierta) busca determinar la opinión de las audiencias.
Las respuestas de la encuesta se registraron en la aplicación Qualtrics, y con los resultados se elaboró una base de datos en Excel. El instrumento se aplicó en agosto de 2022, de modo que los resultados, el análisis y la discusión del artículo corresponden a una muestra específica durante esa temporalidad, y no incluyen una revisión de los avances del medio en los años posteriores. Por tanto, los presentados a continuación deben ser considerados como datos preliminares.
Por otra parte, el cuestionario diseñado para las entrevistas a las y los actores de la radio profundizó en los indicadores más relevantes de la encuesta. Las respuestas se transcribieron y sirvieron como base para la elaboración del presente artículo.
La comunidad Unión Base enfrenta desafíos relacionados con el cambio climático, como el aumento de inundaciones y la erosión de playas, que afectan la biodiversidad y la productividad agrícola. Estos problemas resaltan la necesidad de acciones conscientes para proteger el medio ambiente y las culturas locales.
En el Consejo de Gobierno presidido por Marlon Vargas (2020-2023) se impulsó la creación y adjudicación de la frecuencia para Radio La Voz, y se construyó la infraestructura donde funciona hasta la actualidad. El estudio piloto se aplicó en esta comunidad, al ser su primer público cautivo.
Para la aplicación de la encuesta se consideraron las siguientes categorías:
Edad: entre 18 y 35 años; entre 36 y 50 años; entre 51 y 60 años; 60 años o más.
Género: hombre; mujer.
Provincia: población residente en Pastaza; población que reside en otras provincias y que al momento de la encuesta estaba en la comunidad.
Pertenencia indígena: personas que se identifican como indígenas y se reconocen dentro de la nacionalidad kichwa amazónica o shuar; personas que se identifican como indígenas, pero pertenecen a otras nacionalidades distintas a la kichwa amazónica y a la shuar; personas que no se identifican como indígenas.
Lugar de residencia: zona rural; zona urbana; otro.
Composición del área de residencia: todos los residentes son indígenas; la mayoría de los residentes son indígenas; mezcla equitativa de residentes indígenas y no indígenas; la mayoría de los residentes son no indígenas.
Con quién vive: con cónyuge y/o hijos; con padres y/u otros familiares extendidos; solo/a; con compañeros de cuarto no familiares; otro.
Idioma: personas que hablan solo un idioma; personas que hablan dos idiomas; personas que hablan al menos tres idiomas.
Acceso a teléfono: no tiene acceso; sí, a teléfono regular; sí, a teléfono inteligente.
Acceso a internet.
La Tabla 1 muestra los valores p ajustados de las pruebas exactas de Fisher para examinar la independencia entre cada una de las variables demográficas y la variable LP. Todas las pruebas informan valores de p grandes (> 0,05), lo que implica que, sin importar qué configuración utilicemos para categorizar la LP, no hay evidencia suficiente para afirmar una asociación entre cualquier variable demográfica y la LP.
Tabla 1 Valores p de las pruebas de Fisher
Los estudios sobre audiencias radiales revelan un decrecimiento de los radioescuchas como "resultado de la expansión de plataformas digitales, y no está directamente vinculad[o] con la situación socioeconómica de los radioescuchas" (Trejo 2022, 97). Sin embargo, también están quienes demuestran que la consolidación de audiencias más específicas puede estar ligada a la conformación de nuevos medios. Por ejemplo, los medios comunitarios o públicos (Antolínez y Mora 2021; Canelos 2021; Casado y Segura 2023) construyen audiencias propias y participativas ligadas a sus lugares de enunciación.
La aplicación de los instrumentos permitió caracterizar a la audiencia de Radio La Voz a partir del análisis de la percepción y opinión de sus oyentes, considerando las categorías que arrojaron mejores indicadores en la tabulación de los datos: momento del día en que escuchan la radio, programas más escuchados y tipo de información que prefieren.
La investigación busca comprender la distribución de las preferencias de contenido y las percepciones de la audiencia de La Voz respecto a su programación, con miras a determinar de forma preliminar el alcance del medio comunitario y su relación con los radioescuchas. Al respecto, es necesario señalar que la emisora salió al aire durante el contexto de la pandemia del COVID-19, y que en 2022 se desarrolló un paro nacional de dieciocho días, el más largo de la historia del país, que tuvo varios centros de movilización (Dávalos 2022; Ospina 2022; Unda 2022), entre ellos la provincia de Pastaza. En un tras-fondo de exclusión estructural de la población indígena respecto a los medios tradicionales de comunicación, las demandas pueden estar relacionadas con el momento específico que atraviesa la población y explican en parte las preferencias de su audiencia.
El año en el que se realiza esta investigación corresponde a la etapa posterior al paro nacional de junio de 2022. En él, las estructuras del poder realmente existente entraron en un profundo cuestionamiento por parte de los sectores populares, que ejercieron medidas variadas, desde el cierre de carreteras hasta la toma de pozos petroleros (Iza, Tapia y Madrid 2021). En ese marco, resulta comprensible que la audiencia de una emisora comunitaria sintonice contenidos de noticias para informarse sobre las consecuencias, el desenlace y las perspectivas posteriores a la movilización. La audiencia de La Voz (Figura 1) prefiere escuchar noticias en un 39,63 %, seguido por comunicaciones de las organizaciones indígenas en un 30,49 %, y luego música en un 24,39 %.
La Voz presenta noticias de forma culturalmente relevante, similar a las comunicaciones hechas por los canales organizativos. Entrega información sobre contextos específicos para las comunidades indígenas y construye una comunicación soberana. Su audiencia prefiere el contenido y las narrativas que reflejan sus demandas, relacionadas con la construcción de su identidad y con condiciones socioorganizativas y políticas.
Con respecto a la música, es importante reconocer dos elementos en las prácticas de la emisora. Primero, el horario fue construido para permitir la transmisión de música entre programas; como resultado, las emisiones musicales son un componente importante de la emisora. Segundo, se programa mayoritariamente música indígena, práctica que difiere de la de los medios hegemónicos y posiciona a La Voz como herramienta de transmisión cultural multivalente.
En concordancia con lo antes descrito, el programa más sintonizado es el noticiero "Alli puncha Amazonia" (en kichwa, 'Buenos días, Amazonia'). La audiencia espera informarse sobre los resultados de la movilización y el proceso de instalación de las mesas de diálogo entre el Gobierno nacional y la dirigencia de la CONAIE, y sobre todo busca conocer las demandas estructurales alcanzadas después del paro.
Asimismo, es necesario considerar que los radioescuchas pertenecen a la comunidad donde tiene su sede la organización. Viven más activamente el proceso organizativo, pues participan de diferentes maneras en todas las actividades que realiza la dirigencia, desde asambleas hasta campeonatos deportivos.
La Figura 2 muestra la preferencia de los radioescuchas en relación con la parrilla de programación:
El segundo programa más escuchado es "Likchari", que en kichwa significa 'despertar'. Se trata de una radio-revista dedicada a temas relacionados con el arte, la música y las luchas del Abya Yala, y se transmite los martes a las 16 horas. En las comunidades indígenas existe una relación intrínseca entre la música y la identidad. El uso de la música se ha convertido en una muestra de las transformaciones producidas por el movimiento indígena en el repertorio de acción colectiva, un espacio importante de redefinición "de los referentes culturales, de manera especial para las y los jóvenes que se sienten interpelados por la justicia social" (Pilca y Quevedo 2023, 181).
Las coberturas en vivo ocupan el tercer lugar entre las preferencias de la audiencia. Las transmisiones son un recurso innovador en las redes sociales y han transformado el ejercicio del periodismo. En el caso de La Voz, corresponden a eventos relacionados con la dinámica organizativa y la acción política. Albornoz y Luján (2020, 1) discuten los alcances de la herramienta de reproducción de video en tiempo real Facebook Live, la cual permite a los usuarios "acceder a información multimedia y, a la vez, participar activamente en ella, reproduciendo la convergencia mediática, la articulación hipertextual y la cultura participativa, características de los nuevos medios".
La audiencia principal de La Voz corresponde a una población rural asentada en comunidades de la selva amazónica centro y sur. Posee características sociales, culturales y económicas particulares, que tienen que ver con sus hábitos, ritmos de vida y calendarios de trabajo. Así, los resultados muestran que La Voz tiene su pico de conexión durante las mañanas (33,04 %), seguido por las tardes (28,57 %) y luego por las noches (19,64 %). La Figura 3 presenta los horarios del día con mayor audiencia para la radio.
Las comunidades amazónicas suelen empezar su jornada de actividades por la mañana con la tradicional toma de guayusa, una planta amazónica energizante que les permite compartir sus visiones, sueños y aprendizajes, transmitir conocimientos entre generaciones y planificar las actividades cotidianas. Es comprensible, por tanto, que la audiencia compagine las secciones musicales y de noticias ofrecidas en estos espacios por la emisora.
Durante el día, los miembros de las comunidades se dedican al trabajo agrícola en la chakra, un sistema de policultivo que provee a las familias de alimentos para el autoconsumo. Por ello, la audiencia entre las 10 y las 14 es menor (5,36 %), y aumenta significativamente en las tardes, cuando la gente retorna a sus hogares (28,57 %).
Cuando Castells (1996) anticipó el surgimiento de una "era de la información" que transformaría el mundo a partir de la revolución tecnológica, la globalización económica y el surgimiento de una nueva cultura controlada por las industrias de la comunicación e internet, "estaba cerca de demostrar que tarde o temprano los dominados buscarían alternativas al poder de los medios tradicionales de comunicación" (Benavides y Artieda 2024, 218). La forma en que "la gente piensa determina el destino de las normas y valores sobre los que se construyen las sociedades" (Castells 2008, 2); dichos valores se difunden por plataformas de interacción social y medios de comunicación cuya misión en muchos casos es controlar y manipular la opinión pública.
La sociedad red se convirtió en la base sobre la que se asienta una nueva estructura social, de manera similar al modo en que las tecnologías energéticas contribuyeron en su momento al surgimiento de la sociedad industrial. El avance limitado de las industrias de la información en la periferia y en las zonas rurales con escasa o nula conexión a internet es evidente en Ecuador: el 60,5 % de unidades habitacionales cuenta con internet fijo, pero en las zonas rurales no supera el 40 %. Por lo tanto, los medios de comunicación tradicionales -la radio y la televisión- son determinantes para la transmisión de la información.
El sector informativo de la comunicación se entreteje con su dimensión ideológica, dado que los discursos emitidos por la radio contienen representaciones políticas, sociales y culturales que reflejan y construyen identidades colectivas. Desde una perspectiva intercultural y comunitaria, la radio puede convertirse en una herramienta estratégica para fortalecer los procesos organizativos de los pueblos amazónicos, reafirmar sus valores, símbolos y saberes propios, así como posicionar el principio de autodeterminación frente a la histórica ausencia del Estado en sus territorios.
Así, "los medios de comunicación comunitarios pueden formar un bloque contra-hegemónico. Sus primeras tareas deberían mantener creativamente en la opinión pública sus demandas, luego disputar las narrativas comunicacionales y, finalmente, sostener su adherencia orgánica" (Benavides y Artieda 2024, 219). Es importante señalar que su nacimiento no tuvo lugar durante Gobiernos enmarcados en la línea "progresista", los cuales redujeron su acción al campo legal y limitaron su desarrollo al marco institucional (Segura y Waisbord 2017). Por el contrario, los medios comunitarios surgieron en el marco de Gobiernos autoritarios en las décadas de 1960 y 1970, y elevaron demandas de varios sectores sociales organizados, más allá de la ley.
Las demandas del sector de la comunicación comunitaria mantienen una disputa de sentidos en el marco de la democratización del espectro radioeléctrico. Buscan una incidencia pedagógica más allá de la meramente informativa, que conecte las diversidades de la comunicación comunitaria en Ecuador con las demandas de las organizaciones sociales, y al mismo tiempo eduque a su audiencia. No busca únicamente informar, pretende construir otros relatos que le permitan ampliar su visión sobre el mundo, mientras reafirman su identidad.
Las audiencias que construyen las radios comunitarias también forman parte de la revitalización lingüística y el fortalecimiento de las lenguas maternas y la cultura. En el estudio que presentamos, los datos evidencian cómo los contenidos culturales ocupan un lugar importante en las preferencias de la audiencia de Radio La Voz. Esta situación repercute significativamente en la participación de las personas adultas mayores que no son hispanohablantes, al tiempo que incide en las generaciones más jóvenes, que muestran un interés decreciente por mantener y fortalecer su legado cultural (CORAPE y CONFENIAE 2021). Por ejemplo, los programas con mayor sintonía de Radio La Voz se transmitían en lengua kichwa, como el noticiero "Alli puncha", "Likchari" o "Remando". Este último integraba, además, secciones en las lenguas de los shuar y waorani, el shuar chicham y el wao terero, respectivamente. La revitalización de las lenguas de las nacionalidades de la Amazonía podría considerarse una función innovadora de los medios comunitarios que debe apoyarse y divulgarse.
[2] Disponible en http://voz.confeniae.net.
[3] La CONFENIAE representa a 1500 comunidades pertenecientes a las nacionalidades amazónicas kichwa, shuar, achuar, waorani, sapara, andwa, dhiwiar, cofán, siona, siekopai y quijos. A nivel nacional forma parte de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), y al nivel de la Panamazonía de Sudamérica, de la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA).
[4] Ana Cristina Benavides Morales participó en la conceptualización, análisis formal, supervisión, validación, visualización, redacción del borrador, redacción, revisión y edición del artículo final. Andrés Tapia Arias contribuyó con la curaduría de datos, análisis formal, validación, visualización, redacción, revisión y edición del artículo final. Nicholas Simpson también asistió con la curaduría de datos y la redacción, revisión y edición del artículo final. Carolyn Smith-Morris a su vez colaboró y gestionó con la adquisición de fondos, investigación, metodología, administración del proyecto, recursos, software, supervisión, validación y redacción, revisión y edición del artículo final.